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por Huckleberry Seed
El engaño es una táctica vital del póquer. Normalmente, cuando un jugador habla de un juego engañoso, se está refiriendo a los faroles, momentos en los que representa tener una mano de mayor valor que la que realmente lleva. Pero éstos no son los únicos engaños disponibles en el póquer, no a largo plazo. Si estudias tus oportunidades cuidadosamente, puedes usar el tema de los faroles en otro tipo de engaño, uno en el que intentas convencer a tu oponente de que estás faroleando cuando, en realidad, tienes una gran mano. Digamos que estás jugando una partida de cash de No-limit y las cosas te están yendo bien. Has estado jugando de forma activa y agresiva. Has estado tocando muchos botes, usando combinaciones de buenas cartas y pequeños faroles en los momentos oportunos para llevarte unas cuantas fichas. Para tus compañeros de mesa, da la impresión de que estás intentando llevarte cada ficha que hay en la mesa. Se están empezando a poner suspicaces y a pensar que te estás volviendo avaricioso.
Con la mesa en esa situación, pagas la subida de un jugador en posiciones medias desde la ciega grande. Llevas unas cartas modestas, . El flop sale . Ahora tienes un proyecto de escalera interna y pasas. Tu oponente mete medio bote y le pagas pensando que, si enganchas tu jugada, puedes ganar un gran bote. El turn es el . Ahora tienes una "doble tripona", te sirve cualquier 5 o cualquier 9 para hacer la escalera. En este punto, metes una apuesta fuerte. Si tu oponente lleva jotas o as-rey, es probable que se tire. Si lleva ases o reyes probablemente pagará. Y si es así, sabrás que lleva un buena mano que está dispuesto a defender. El river sale con un 9, completando tu escalera. Ahora puedes utilizar tu imagen agresiva en tu beneficio. Mete la caja, incluso si la apuesta es dos, tres o cuatro veces el tamaño del bote. Para tu oponente tendrá toda la pinta de ser un farol. Tu apuesta aparentará ser ridículamente grande e impulsiva. Si tuvieras la mejor mano, pensará él, apostarías algo menos, intentando conseguir algún valor por tu apuesta. Mirará a su gran pareja de mano, pensará que tiene que pararte los pies. Esta juego "al despiste", en el que de hecho estás representando un farol, te dará la posibilidad de ganar un bote enorme. Si tu oponente se tira deberás tomar nota. Sabrás que se ha tirado de una gran mano y podría estar dispuesto a tirarse de cosas parecidas en el futuro. Pero no debes presionar demasiado a este tipo. Si le fuerzas a tirarse de dos o tres manos fuertes ten por seguro que te pagará en las siguientes ocasiones. Cuando haya llegado a ese estado mental, asegúrate de que tienes una gran mano la próxima vez que entres a un bote con él. El póquer sin límite ofrece buenas oportunidades para jugar al engaño. A medida que desarrolles tu juego, busca situaciones en las que los faroles o el aparentarlos te haga ganar grandes botes. Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web
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