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por Chris Ferguson
No hay duda de que el póquer agresivo es el póquer ganador. Si los mejores jugadores del mundo tienen una cosa en común, esa es que son ellos los que llevan el control de las manos que juegan con apuestas y subidas. Normalmente, entre los jugadores de élite, pagar una apuesta es la opción menos atractiva. Sin embargo, en este consejo, pensé que me gustaría hablar de unos pocos casos en los que jugar pasivo, limitándonos a pagar o pasar, podría ser la opción preferida. Pareja más alta, cartas comunes favorables Digamos que estoy en las primeras fases de un torneo y que tego un stack grande. Me dan as-jota en posiciones medias y subo tres veces la ciega grande. Un jugador en últimas posiciones, que sé que es sólido y considerablemente agresivo, paga mi subida y todos los demás se tiran. El flop sale  . Tengo la pareja más alta con un kicker decente. Lo primero, debo pensar sobre las manos que mi oponente podría llevar. Es probable que me pagara con un as o con una pareja de mano, quizás en un rango dentro de 66 a 99. También podría haber pagado con dos cartas altas como KQ, KJ o QJ. En esta situación es muy probable que esté muy por delante o muy por detrás si mi oponente ha pillado un trío o un as con mejor acompañamiento que el mío. Si tiene un as peor acompañado, sólo le sirven tres cartas. Si tiene una pareja de mano como 77 sólo le sirven dos. Si tiene dos cartas "vestidas", casi está "drawing dead". Y con lo que hay en la mesa ( ) no tengo que estar especialmente preocupado por proyectos de escalera o de color. Por todo esto, no me importa darle a mi oponente una carta gratis.
Si apuesto con mi pareja más alta y mi oponente lleva una pareja de mano, es probable que se tire, y no habré conseguido sacarle ningún valor adicional a mi mano. Sin embargo, si paso, le doy a mi oponente la oportunidad de farolear o de apostar con su as más bajo y entonces podré pagarle.
Lo ideal sería que me hiciera una apuesta considerable durante el transcurso de esta mano y pasando también evito que mi oponente me de más acción de la que mi mano puede soportar. Digamos que el turn es el . La situación no ha cambiado demasiado. Seguiré estando muy por delante o muy por detrás. Puedo pasar de nuevo y dejar a mi oponente intentar el farol. Con la mayoría de rivers, si hemos estado pasando durante toda la mano, generalmente yo apostaré. Si hemos puesto una apuesta antes, probablemente yo pasaría y pagaría después, y si hemos hecho dos apuestas, probablemente pasaría y me tiraría si me apostara. Jugar la mano de esta forma da tres ventajas. Me facilita obtener una buena rentabilidad con una mano fuerte y también evita que pierda más de lo que debería contra una mano que pudiera ganar a la mía sin tomar demasiados riesgos. Además, jugar de esta forma le da a mi oponente la opción de farolear, que es la única forma de sacarle dinero si lleva algo como QJ. Mano decente, cartas comunitarias preocupantes Esta es otra situación al inicio de los torneos, en la que mis oponentes y yo tenemos pilas de fichas relativamente grandes. Digamos que llevo dos ochos de mano en posición intermedia y un jugador ha subido antes del flop desde primeras posiciones. Pago la subida y un jugador en últimas paga también. Los tres vamos al flop que sale . Hay bastantes posibilidades de que mis ochos aquí sean buenos pero quiero proceder con cautela, ya que cualquiera de los otros jugadores de la mano podría llevar una J. Digamos que los tres pasamos en este flop. Realmente no he sacado mucha información, ya que alguien podría estar jugando lento un trío de jotas. El turn sale . No parece que haya ayudado mucho a la mano de ninguno de nosotros pero el jugador que subió antes del flop vuelve a apostar desde primeras posiciones. Esta es una de esas situaciones en las que probablemente yo simplemente pagaría. Hay unas cuantas ventajas para sólo pagar en esta situación. La primera es que no me compromete demasiado con el bote. Si el jugador en última posición sube, puedo tirarme habiendo perdido un mínimo de fichas. En segundo lugar, el "call" va a tener una pinta muy preocupante para mis oponentes. Podrían pensar que soy yo el que está jugando lento las jotas. Así que, incluso si el jugador de la primera posición lleva una pareja de mano más alta que la mía, es probable que pase en el river sin importar la carta que salga. En ese punto podré enseñar mis ochos y comprobar si realmente son la mejor mano. El problema con esta jugada en relación a la anterior es que probablemente le estaré dando a mi oponente seis cartas válidas que podría enganchar para batirme si lleva dos cartas altas, no las dos o tres cartas que le servían en el ejemplo anterior. No juego pasivo muy a menudo pero, bajo determinadas circunstancias, limitarse a pagar las apuestas de los demás puede ser rentable en el sentido de que minimizamos los riesgos. Puedes ver el artículo original en The Hendon Mob. Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web
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