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A medida que las partidas de cash de NL se vuelven más y más agresivas, muchos jugadores se están viendo forzados a desarrollar estrategias y contraataques ultra-agresivos que hubieran provocado una gran controversia incluso hace tan sólo unos meses. La antigua premisa, popularizada por T.J. Cloutier (creo), de que la cuarta subida pre-flop es garantía de pareja de ases, parece ahora anticuada si miramos a las partidas de cash online modernas, donde hacer una tercera subida pre-flop se está convirtiendo en rutina y una cuarta apuesta se empieza a perfilar como una respuesta popular.
En este artículo tomaremos como referencia un escenario pre-flop típico en el que esté involucrado un oponente que te haya colocado la tercera apuesta fuera de las ciegas. El meollo de esto no es prescribir unas líneas de acción perfectas para situaciones similares. En lugar de eso, se trata simplemente de discutir algunas alternativas y revisar algunos de los factores básicos que deberías considerar cuando te enfrentas a 3 apuestas antes del flop. Para esta situación damos por echo que son las condiciones típicas de una partida online de NL200 6max. También supondremos que has estado siendo muy agresivo pre-flop, teniendo alrededor de un 29 de VPIP y un 20 de PFR. Esos números pueden parecerles un poco altos a algunos pero nosotros vamos a perfilar un escenario bastante extremo para ayudar a definir mejor algunos de los conceptos que intervienen en él. También daremos por sentado que dos de tus oponentes han estado jugando muy tight contra ti, uno ha estado pagándote muchas manos pre-flop para después ponerse tight en el flop, y otros dos han estado plantándole cara a tu agresividad y a menudo encarándose contigo antes y durante el flop.
Estás en el CO con Th9h y 400$ detrás. Tu principal oponente está en la SB con 200$ de stack. En UTG, uno de tus oponentes loose-passive, entra pagando. UTG+1 se tira. Tú subes a 7$, que ha sido tu subida Standard. El botón se tira y la SB, uno de tus adversarios agresivos, te re-sube a 26$. La BB se tira y UTG también. La acción vuelve a ti. Esta es la cuarta ocasión en la que la SB ha metido 3 apuestas en esta sesión. Lo ha hecho desde las ciegas dos veces y una desde el botón. Te tiraste dos de ellas y viste una, ganando en la que pagaste tras pillar segunda pareja en el flop y haber pagado y visto hasta el final; tu oponente enseñó QJoff en ese mano. Revisemos tus opciones. Tirarse parece algo débil. Tienes posición, estás recibiendo unas odds directas de 2 a 1 y otras 10 a 1 implícitas por su stack. También tienes una mano que puede pillar algo gordo en el flop y ambos os quedaríais con bastantes fichas después de eso como para poder tener margen de maniobra en el flop (si pagas el pot será de 56$ e incluso si tu oponente pega de cara otros 50$, aún tendrá otros 125$ detrás, lo que significa que no estará comprometido con el pot si lleva pareja baja, le han fallado las grandes o lleva algún proyecto flojo). Todos esos argumentos para no tirarse son, por supuesto, buenos motivos para pagar. Si pagar es mejor que tirarse ¿qué pasa si subimos? Sé que cuatro apuestas con una mano como T9s puede parecer de locos para algunos pero antes de deshacernos de la mano, hagamos números. El primer número que queremos obtener es cómo de mal estaríamos en el peor de los casos. Si ponemos a nuestro oponente en un rango suficientemente ajustado cuando hace 3 apuestas (remitiéndonos a su actividad) que incluya TT o superior, AQoff o superior y AQs, nuestro T9s es aproximadamente un 70/30 perdedor. Así que, si metemos la cuarta apuesta y nuestro contrincante se compromete con el bote, ganaremos 200$ el 30% de las veces y perderemos 200$ el 70% de las ocasiones. A la larga la pérdida neta es de 80$. La siguiente cifra que buscamos es con qué frecuencia tendremos que llevarnos el bote con la cuarta apuesta para compensar esa pérdida. Cuando subamos y ganemos nos llevaremos un pot de 31$ (digamos 30$ para redondear y hacerlo más fácil). Así, cuando se tira, ganamos 30$ y cuando entra perdemos 80$. Eso significa que él tiene que tirarse un 2’7 a 1 de las veces para que tengamos un ligero beneficio, alrededor del 72% de las ocasiones. Y lo que nos queda es una cuestión relativa al rango de manos de nuestro oponente. Si asumimos que sólo juega con TT o superior, AQoff o superior y tira todo lo demás, tenemos que afinar mucho en nuestra suposición sobre si las manos con las que paga representan más o menos del 30% de su rango. Si incluimos las parejas hasta 44 en su rango así como los ases hasta A8 y un puñado de manos conectadas, entonces nos encontraremos con un rango con el que fácilmente se tirará más del 70% de las veces. Creo que dada tu agresividad y su historial de “terceras apuestas” victoriosas en esta sesión, el rango que acabamos de estimar no es del todo equivocado. Algunos lectores estarán de acuerdo en que estoy siendo un poco optimista y que siendo realistas, realmente estarás ante un rango con el que se tirará el 50% de las veces, lo que resultaría en 25$ de pérdidas con esa jugada. ¿Por qué harías una jugada que ofrece pérdidas o en el mejor de los casos un ligero beneficio? Es una buena pregunta y esta es la mejor respuesta que tengo: Cuando tienes una imagen agresiva en la mesa y los oponentes que tienen posición sobre ti te están respondiendo con más agresividad, creo que el estar dispuesto a meter la cuarta apuesta a un jugador “fácil” antes del flop es una parte esencial de tu arsenal. No sólo te ayuda a mantener la intimidación sobre tus oponentes sino que además incrementarás significativamente las opciones de que te paguen las 4 apuestas cuando lleves una gran mano y que alguno de tus adversarios empiece a jugar de forma más débil. Básicamente, si funciona, aumenta tu control sobre la mesa y frustra a tus oponentes. Si no funciona, te proporciona una imagen de loco salvaje (más aún de lo que ya eras) por un precio bastante barato y esa es una imagen que puedes explotar fácilmente en las mesas con los límites bajos. Así que, para terminar, decidir si meter la cuarta apuesta o no pre-flop va en función de tu imagen, la de tu oponente y el rango de manos que creas más probable que puede usar. Con estimaciones fiables sobre esos puntos, tu decisión sobre hacer o no esa jugada tan agresiva, se vuelve bastante simple, especialmente si estás jugando contra el Sr. Cloutier. Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web
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