Con el último cambio de mesas han ocurrido dos cosas: la primera es que han ido a caer en la misma mesa tres de los nuestros. Si las cosas se van poniendo cada vez más cuesta arriba, ya sólo hacía falta que los españoles tuvieran que pegarse entre sí.
La segunda es que en el anterior conteo de fichas sólo aparecían 6 jugadores, cuando en realidad son 7: