Artículos de Estrategia
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miércoles, 19 de marzo de 2008 |
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por Howard Lederer
El las fases medias y últimas de los torneos, a menudo hay ocasiones en las que te ves forzado a adquirir un gran compromiso con unas cartas débiles. Son situaciones incómodas porque nunca debes arriesgar un gran porcentaje de tus fichas con una mano mediocre. Las cosas se ponen incluso más difíciles cuando estás jugando desde las ciegas o sin posición. Por ejemplo, digamos que estás al final de un torneo. Las ciegas son 500-1000 con ante de 100. Estás en la ciega pequeña con 18.000 puntos detrás. Se tiran todos hasta el botón, un jugador agresivo que subre con frecuencia en las últimas posiciones. Tiene 30.000 puntos en su pila de fichas y sube a 3.500. Tu miras tus cartas y ves Ad 9s. Sabes que A9 no es una gran mano pero no puedes ignorarla en esta situación. Lo primero de todo, dado el historial de tu oponente, es suponer que podría estar subiendo con una mano peor que la tuya. De hecho, en esta situación, perfectamente podría tener dos "basuras". Otra consideración es que hay muchas fichas en juego. Entre las ciegas, antes y la subida de tu oponente, estás ante un bote de 5.000 fichas que podrías llevarte y que serían una magnífica suma para tu escaso stack. Así que, probablemente, tendrás que jugar esta mano. ¿Pero cuál es la mejor acción? De momento, podría parecer que pagar es una opción razonable ya que te evitaría estar demasiado comprometido con una mano marginal. Pero hacerlo tendría algunos aspectos bastante negativos. Con una mano como A9 normalmente no te gustará demasiado ningún flop que salga. De hecho, seguramente no consigas más que una pareja en dos de cada tres flops. Si enganchas una pareja de nueves, ¿qué harás si en las comunitarias también hay una carta superior al nueve? Incluso en un flop en el que haya un as como carta alta, tendrás dificultades para decidir si tu mano es suficientemente buena. Es más, si te falla el flop por completo, te quedarás en una situación muy vulnerable en la que podrían echarte del bote. Será muy difícil apostar algo en un flop con tres cartas que no casan con ninguna de las tuyas. Si pasas, tu oponente casi seguro que hará una apuesta de continuación y estarás demasiado presionado como para seguir en la mano, incluso aunque un as alto pudiera parecer bueno. En situaciones como esta, tu mejor movimiento es el de meter presión mientras aún puedas hacerlo, antes del flop. Re-sube por todas tus fichas pre-flop. Seguramente tu oponente no tenga una mano con la que pagar y, si la tiene, aún te servirán algunas cartas. Aún tendrías un 25% de posibilidades ante AK por ejemplo. No es muy bueno pero aún no estarás muerto. Lo más importante que debes recordar es que, en las últimas fases de un torneo, no debes tomar decisiones después del flop cuando tengas una mano de fuerza media como un as con un acompañamiento medio o una pareja de mano media y estés jugando fuera de posición. Mete tu caja mientras tengas motivos para creer que tienes la mejor mano. Si dejas escapar estas situaciones marginales pero buenas, seguramente las echarás de menos más tarde, cuandotu pila de fichas haya disminuido aún más. Puedes ver el artículo original en esta página de The Hendon Mob. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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miércoles, 05 de marzo de 2008 |
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por Huckleberry Seed
El engaño es una táctica vital del póquer. Normalmente, cuando un jugador habla de un juego engañoso, se está refiriendo a los faroles, momentos en los que representa tener una mano de mayor valor que la que realmente lleva. Pero éstos no son los únicos engaños disponibles en el póquer, no a largo plazo. Si estudias tus oportunidades cuidadosamente, puedes usar el tema de los faroles en otro tipo de engaño, uno en el que intentas convencer a tu oponente de que estás faroleando cuando, en realidad, tienes una gran mano. Digamos que estás jugando una partida de cash de No-limit y las cosas te están yendo bien. Has estado jugando de forma activa y agresiva. Has estado tocando muchos botes, usando combinaciones de buenas cartas y pequeños faroles en los momentos oportunos para llevarte unas cuantas fichas. Para tus compañeros de mesa, da la impresión de que estás intentando llevarte cada ficha que hay en la mesa. Se están empezando a poner suspicaces y a pensar que te estás volviendo avaricioso. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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viernes, 22 de febrero de 2008 |
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por Chris Ferguson
No hay duda de que el póquer agresivo es el póquer ganador. Si los mejores jugadores del mundo tienen una cosa en común, esa es que son ellos los que llevan el control de las manos que juegan con apuestas y subidas. Normalmente, entre los jugadores de élite, pagar una apuesta es la opción menos atractiva. Sin embargo, en este consejo, pensé que me gustaría hablar de unos pocos casos en los que jugar pasivo, limitándonos a pagar o pasar, podría ser la opción preferida. Pareja más alta, cartas comunes favorables Digamos que estoy en las primeras fases de un torneo y que tego un stack grande. Me dan as-jota en posiciones medias y subo tres veces la ciega grande. Un jugador en últimas posiciones, que sé que es sólido y considerablemente agresivo, paga mi subida y todos los demás se tiran. El flop sale  . Tengo la pareja más alta con un kicker decente. Lo primero, debo pensar sobre las manos que mi oponente podría llevar. Es probable que me pagara con un as o con una pareja de mano, quizás en un rango dentro de 66 a 99. También podría haber pagado con dos cartas altas como KQ, KJ o QJ. En esta situación es muy probable que esté muy por delante o muy por detrás si mi oponente ha pillado un trío o un as con mejor acompañamiento que el mío. Si tiene un as peor acompañado, sólo le sirven tres cartas. Si tiene una pareja de mano como 77 sólo le sirven dos. Si tiene dos cartas "vestidas", casi está "drawing dead". Y con lo que hay en la mesa ( ) no tengo que estar especialmente preocupado por proyectos de escalera o de color. Por todo esto, no me importa darle a mi oponente una carta gratis. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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martes, 12 de febrero de 2008 |
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por Erik Seidel
Hoy en día parece que no hay tienda en la que no se vendan libros de póquer. ¿Cómo jugar AK en primeras posiciones en mesa corta? ¿Debes subir con las conectadas del mismo palo en el botón cuando el que tiene el stack más grande sólo ha pagado la ciega? ¿Cuándo es correcto el slowplay con ases? Ahora hay docenas de libros, escritos por expertos jugadores de póquer que te contestarán a todas esas preguntas. He visto capítulos enteros dedicados a cómo jugar una mano concreta bajo determinadas circunstancias. Y aunque resulta muy útil entender por qué esos autores hacen las sugerencias que hacen, aún es más importante darse cuenta de que todas esas preguntas tienen la misma respuesta: DEPENDE. El póquer es un juego de complejidad infinita. Jugadores como Chris Ferguson puede calcular las probabilidades de casi cualquier situación pero no hay reglas rápidas ni fiables para jugar una mano concreta. Las matemáticas importan pero si quieres llevar tu juego al siguiente nivel, tienes que empezar a trabajar en tres cosas: creatividad, imaginación y flexibilidad. Hay mucho estilos de juego que funcionan en el póquer. Desde el caos de Gus Hansen (hay un método detrás de esa aparente locura) a los selectivos y disciplinados sistemas de David Sklansky, tu objetivo debería ser experimentar con diferentes formas de juego. Una vez que hayas empezado a hacer eso, tendrás que averiguar cuál es el estilo que mejor te funciona en cada situación que tiengas entre manos. Si la partida está muy loose, a menudo será correcto jugar menos manos. Si la mesa es un terreno rocoso, a veces podrás hacer más faroles. La clave no es aferrarse a un plan que "siempre sea correcto", sino redefinir tu estilo en cada situación que se te presente. Aprender a hacer ajustes en tu juego requiere práctica. Las mesas de mano corta son una gran oportunidad para probar tu creatividad porque puedes tener más decisiones que tomar. También puedes invertir más tiempo jugando sit and goes de una sóla mesa, donde el incremento paulatino de las ciegas te obliga a jugar más manos contra tus oponentes. La imaginación es el corazón del juego. Del mismo modo que no hay una manera correcta de escribir una canción o de pintar un cuadro, no hay una forma correcta de jugar al póquer. Los mejores jugadores experimentan y se ajustan todo el tiempo. La belleza del juego reside en este escenario de "siempre estar cambiando", que nos hace mantener el interés cada vez que nos sentamos a jugar. Puedes encontrar a Erik Seidel jugando en las mesas de FullTiltPoker.com. Y puedes encontrar el original de este artículo en The Hendon Mob. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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viernes, 02 de noviembre de 2007 |
 Rolan de Wolfe Por Roland De WolfeUna de las situaciones mas lucrativas en poker es cuando has pillado a un monstruo en el flop y alguien te está apostando fuerte. En una sensación increíble, pero lamentablemente uno de los acontecimientos mas raros en el juego. En realidad, hacer dinero cuando has logrado una mano fantástica en el flop es una de las cosas mas difíciles de conseguir en cualquier juego. Necesitas una combinación de factores para lograr que tus oponentes te apuesten, incluso para que igualen tu apuesta. Pero difícil no significa imposible. Mantén los siguientes consejos en mente la próxima vez que descubras oro en el flop, y quizá consigas incrementar tu stack considerablemente. Presta atención lo que indican las cartas comunitarias. A veces lograrás un monstruo en el flop que no te pagarán, sin importar lo que hagas. A menudo esto te sucederá con cartas comunitarias que infundan mucho miedo como A-A-K de tres palos diferentes. Sólo hay unas pocas manos que tu oponente puede tener para llegar a considerar poner fichas en el bote. Ahora, cambiemos las cosas un poco, y digamos que has pillado un full con estas cartas comunitarias: Ah-Kh-Ad. Con un proyecto de color ahí fuera, ahora tienes dos cosas a tu favor; tu oponente puede pensar que vas buscando el color, o que vaya buscándolo él mismo. De todas maneras, es mucho mas probable que logres acción con éstas cartas comunitarias que con el flop de distintos palos. El hecho es que no vas a lograr que tu oponente ponga una sola ficha en el bote a menos que él mismo haya conectado con el flop de alguna manera. A veces esto significa tener que pasar con tu monstruo hasta el river con la esperanza de que cace algo que le haga pensar que su mano es buena. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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