Artículos de Estrategia
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miércoles, 14 de mayo de 2008 |
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por Jennifer Harman
En el hold'em con límite la ciega grande es una de las posiciones más difíciles de jugar. Estás fuera de posición y eso nunca es bueno pero, a menudo, estarás obteniendo unas odds excelentes para continuar en la mano. Contra un sólo oponente que haya subido, tendrás algo más de un 3 a 1 cuando en la mayoría de situaciones no tendrás más de un 2 a 1 perdedor. El problema es que a menudo te encontrarás yendo al flop con malas cartas y, en ese punto, puedes estar seguro de que tendrás que afrontar algunas decisiones difíciles. Antes de hablar sobre algunas situaciones engañosas que se suceden en la ciega grande, me gustaría dejar claro que puedes facilitarte las cosas tirando algunas manos pre-flop. Si llevas un as con acompañamiento medio y estás frente a una subida desde primeras posiciones de un jugador del que sabes que sólo entra con buenas cartas, no tienes más que tirarte. Puede parecer que estás obteniendo un buen precio para continuar pero, en esa situación, sólo conseguirás meterte en problemas. Cuando el flop te falle por completo será difícil poder hacer algo, y si enganchas tu as, podrías perder mucho contra una mano que te tenga dominado. Yo preferiría jugar 6-7 contra una subida desde primeras posiciones de un jugador sólido que jugar A7. Hay algunas cartas que, sencillamente, no tienen ninguna esperanza. Si me enfrento a una subida desde cualquier posición y llevo algo como J2, 10-3 o 9-4, doy la mano por perdida. Las situaciones realmente difíciles se suceden cuando llevas una mano mediocre, algo como A8 o una pareja de seises y alguien te sube desde últimas posiciones. Muchos jugadores subián con prácticamente cualquier cosa desde el cutoff o el botón, así que es difícil saber dónde estás con esas manos de fuerza media. ¿Qué deberías hacer? Desafortunadamente no hay respuestas sencillas. Mi mejor consejo es que varíes tu juego de forma qe puedas tomar ventaja de las tendencias de un oponente en particular. Por ejemplo, si llevas A8 en la ciega grande y te suben desde últimas posiciones, concretamente un jugador que tiene un juego débil tras la salida del flop, probablemente deberías re-subir antes de éste y después realizar una apuesta de continuación cuando salga. Contra este tipo de jugadores, este tipo de acciones le forzará a tirarse en muchas ocasiones. Si el contrincante que sube desde las últimas posiciones es tricky y muy agresivo tras el flop, a menudo yo pagaría su apuesta pre-flop y le haría un check-raise en la mayoría de flops, tanto si he conectado algo como si no. Incluso si el check-raise no gana el bote, este movimiento te ayudará a mantener a raya a los jugadores más agresivos y complicados. Por supuesto, necesitarás considerar el flop a medida que avances en la mano. Si pagas una apuesta pre-flop con pareja de seises y sale un flop 10 Q K, no tiene mucho sentido meterse en la guerra. Dale crédito a algunas manos de tu oponente que podrían batirte y espera a una situación mejor. Pero esto no significa que tengas que estar dispuesto a rendirte con cualquier cosa inferior a una pareja máxima. Contra un sólo oponente yo jugaría las segundas parejas muy agresivas. A veces tomaré la iniciativa del bote con esas manos y a veces haré un check-raise. Adoptar este estilo agresivo con malas manos me permite jugar las buenas de la misma manera. Cuando mis oponentes ven mi check-raise no saben si lo estoy haciendo con algo como una segunda pareja o con un trío. Como dije anteriormente, jugar desde la ciega grande en póquer con límite es muy engañoso. En mi opinión, es una de las situaciones más difíciles de todo el juego. Mi mejor consejo es que estés alerta a las tendencias de tus oponentes y que busques mezclar estilos. Si haces estas cosas será difícil para tus adversarios ponerte en una mano al mismo tiempo que tendrás una idea bastante aproximada de lo que ellos tienen. Puedes ver el artículo original en The Hendon Mob. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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jueves, 17 de abril de 2008 |
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por Phil Gordon
Digamos que estás jugando una partida de cash de límites bajos. Las ciegas son 0'5$ y 1$ y la mano te viene foldeada cuando estás en posiciones medias. Ves que tienes una buena mano, pareja de dieces y abres el bote con una subida estándar de tres veces la ciega grande. Todos se tiran hasta un jugador en últimas posiciones que re-sube por la mínima, haciendo que sean 5$ para jugar. He visto este tipo de jugadas repetidamente en los últimos meses mientras buscaba documentaciones para mi próximo libro de No Limit Hold'em, jugando en los límites más bajos. Cada vez que me he encontrado con una re-subida mínima he estado contra un mostruo, ases o reyes. Un jugador que opta por una subida pequeña podría pensar que ha hecho algo inteligente, consiguiendo que yo meta un poco más de dinero en el bote cuando el lleva algo fuerte. Pero esta no es una jugada rentable. Hay dos grandes problemas con las subidas mínimas. Ya he mencionado el primer problema: Mi oponente me ha cantado su mano y tomar buenas decisiones es bastante más fácil cuando sabes exactamente lo que lleva tu contrincante. El segundo problema es matemático. Mi oponente me está dando un 5 a 1 para pagar la subida adicional (en este ejemplo mis 2$ extra me darían la posibilidad de ganar 10$). Cuando estoy pagando aquí sé que tengo la posibilidad de ganar un gran bote. Mis odds implícitas, el dinero que espero conseguir si ligo una gran mano, me justifican de sobra pagarle. Si mi oponente hubiera empezado la mano con un stack de 100$ podría conseguir que me pagara del orden del 50 a 1. Así que pago para ir al flop. Si no sale un diez en la mesa la mano se ha terminado para mi. Y si sale un diez voy a sacarle la caja a mi oponente. Como decía, el póquer es bastante fácil cuando sabes lo que llevan tus oponentes. ¿Cuál es la jugada apropiada cuando llevas ases y un jugador sube delante de ti? Busca el botón "Bet the pot" (el tamaño del bote) y púlsalo. Pon la presión en el jugador que sabes que está entrano con una "segunda mejor" mano. Quién sabe, si lleva damas o AK podría estar dispuesto a jugarse todas sus fichas antes del flop. Si lleva algo como jotas o dieces tu gran subida minimizará las implícitas de tu contrincante. Deberías evitar las re-subidas mínimas en el resto de rondas también. Digamos que subiste pre-flop con AK y un jugador te pagó. Ligas la pareja más alta con el mejor acompañamiento en el flop, que ha salido K 8 4. Empiezas apostando el tamaño del bote y tu oponente te hace una re-subida mínima. En este punto deberías tener bastante claro que tu oponente ha pillado un trío. Debes imaginar por qué estaría apostando una cantidad que casi estás obligado a pagar. Aquí te daría un doble consejo: El primero es que deberías eliminar la opción de la re-subida mínima de tu repertorio. En algunas circunstancias muy especiales, cuando ligues full o un póquer, podría ser apropiada, pero sólo ahí. El segundo es que estés atento a las alarmas siempre que veas una mini subida. Tu oponente probablemente tiene una gran mano y debes proceder en consecuencia. Puedes leer el artículo original en The Hendon Mob . Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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jueves, 10 de abril de 2008 |
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por Howard Lederer
Probablemente hayas escuchado el argumento estándar que todo el mundo utiliza para no jugar lento: Es peligroso. porque cuando juegas lento, le das a un oponente la oportunidad de conseguir una jugada mucho mejor a un coste mínimo. Esto es absolutamente cierto. Pero hay otro motivo para jugar fuerte tus mejores manos y de esta no se habla tan a menudo. Un slowplay puede darle a tu oponente la oportunidad de escaparse de una mano de forma más barata que si la jugases metiendo desde el principio. Piensa en el ejemplo siguiente: Estás en últimas posiciones en una partida de cash de No Limit. Un jugador sube en primeras posiciones. Miras tus cartas y ves una pareja de ochos, decidiéndote a pagar. El flop es absolutamente perfecto:    . Has enganchado tu trío y, con la dama ahí fuera, hay posibilidades de que tu contrincante lleve algo bueno, quizás AQ, pareja de reyes o de ases. Él te apuesta en el flop. Muchos jugadores se limitarían a pagar en esta situación, esperando que su oponente vuelva a apostar en el turn. Pero una subida normalmente será la mejor opción. Si sólo pagas te arriesgas a ver un corazón en la siguiente carta. No creo que debas estar especialmente preocupado porque un color gane a tu trío; podrías perder contra un color incluso aunque subieses. Sin embargo, tú sí que tienes que tener en cuenta el efecto que podría tener el tercer corazón sobre tu oponente. Perfectamente podría sospechar que fueras tú quien lleva el proyecto de color y que no estuviera dispuesto a comprometer más dinero en esta mano, incluso aunque llevara ases. De hecho, cualquier rey, jota, 10, 9 o una carta que encaje con lo que ya hay en la mesa podría provocar que tu oponente se lo pensara dos veces. Si apuesta en el turn y tu subes estás declarando que la cuarta carta te ha ayudado. En efecto, estás diciendo que el flop te gustó lo suficiente como para pagar y que el turn mejoró tu mano de alguna manera. Estás anunciando que tu mano ganan a una pareja. Así que el flop podría bien ser el único momento en el que tu oponente esté dispuesto a hacer un movimiento con su pareja. Si apuesta en el flop Q 8 2 y tu subes, es probable que piense que estés semi-faroleando, subiendo con un proyecto de color. En ese punto, podría sentirse en la obligación de proteger su mano con una gran re-subida o quizás metiendo su caja. Cuando eso ocurra te llevarás un bote gigantesco. Está bien que una subida en el flop no te lleve al efecto deseado. Podrías asustar a alguien que llevara jotas de mano o AK pero, de todas formas, no sacarías mucho más dinero de esas manos. Y si te enfrentas a un  puede que pierdas un gran bote contra un color. Pero eso estará bien porque estarás invirtiendo tu dinero cuando lleves la mejor mano. Por supuesto, hay algunas ocasiones en las que jugar lento es la mejor elección. Si consigues un póquer en el flop o algo como un full de damas, tendrás que darle a tu oponente la oportunidad de conseguir algo mejor en turn y river. Pero casi siempre la mejor opción es jugar fuerte en el flop. Podría ser tu única oportunidad de ganar un gran bote con una gran mano. Puedes leer el artículo original en inglés en The Hendon Mob. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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miércoles, 19 de marzo de 2008 |
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por Howard Lederer
El las fases medias y últimas de los torneos, a menudo hay ocasiones en las que te ves forzado a adquirir un gran compromiso con unas cartas débiles. Son situaciones incómodas porque nunca debes arriesgar un gran porcentaje de tus fichas con una mano mediocre. Las cosas se ponen incluso más difíciles cuando estás jugando desde las ciegas o sin posición. Por ejemplo, digamos que estás al final de un torneo. Las ciegas son 500-1000 con ante de 100. Estás en la ciega pequeña con 18.000 puntos detrás. Se tiran todos hasta el botón, un jugador agresivo que subre con frecuencia en las últimas posiciones. Tiene 30.000 puntos en su pila de fichas y sube a 3.500. Tu miras tus cartas y ves Ad 9s. Sabes que A9 no es una gran mano pero no puedes ignorarla en esta situación. Lo primero de todo, dado el historial de tu oponente, es suponer que podría estar subiendo con una mano peor que la tuya. De hecho, en esta situación, perfectamente podría tener dos "basuras". Otra consideración es que hay muchas fichas en juego. Entre las ciegas, antes y la subida de tu oponente, estás ante un bote de 5.000 fichas que podrías llevarte y que serían una magnífica suma para tu escaso stack. Así que, probablemente, tendrás que jugar esta mano. ¿Pero cuál es la mejor acción? De momento, podría parecer que pagar es una opción razonable ya que te evitaría estar demasiado comprometido con una mano marginal. Pero hacerlo tendría algunos aspectos bastante negativos. Con una mano como A9 normalmente no te gustará demasiado ningún flop que salga. De hecho, seguramente no consigas más que una pareja en dos de cada tres flops. Si enganchas una pareja de nueves, ¿qué harás si en las comunitarias también hay una carta superior al nueve? Incluso en un flop en el que haya un as como carta alta, tendrás dificultades para decidir si tu mano es suficientemente buena. Es más, si te falla el flop por completo, te quedarás en una situación muy vulnerable en la que podrían echarte del bote. Será muy difícil apostar algo en un flop con tres cartas que no casan con ninguna de las tuyas. Si pasas, tu oponente casi seguro que hará una apuesta de continuación y estarás demasiado presionado como para seguir en la mano, incluso aunque un as alto pudiera parecer bueno. En situaciones como esta, tu mejor movimiento es el de meter presión mientras aún puedas hacerlo, antes del flop. Re-sube por todas tus fichas pre-flop. Seguramente tu oponente no tenga una mano con la que pagar y, si la tiene, aún te servirán algunas cartas. Aún tendrías un 25% de posibilidades ante AK por ejemplo. No es muy bueno pero aún no estarás muerto. Lo más importante que debes recordar es que, en las últimas fases de un torneo, no debes tomar decisiones después del flop cuando tengas una mano de fuerza media como un as con un acompañamiento medio o una pareja de mano media y estés jugando fuera de posición. Mete tu caja mientras tengas motivos para creer que tienes la mejor mano. Si dejas escapar estas situaciones marginales pero buenas, seguramente las echarás de menos más tarde, cuandotu pila de fichas haya disminuido aún más. Puedes ver el artículo original en esta página de The Hendon Mob. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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miércoles, 05 de marzo de 2008 |
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por Huckleberry Seed
El engaño es una táctica vital del póquer. Normalmente, cuando un jugador habla de un juego engañoso, se está refiriendo a los faroles, momentos en los que representa tener una mano de mayor valor que la que realmente lleva. Pero éstos no son los únicos engaños disponibles en el póquer, no a largo plazo. Si estudias tus oportunidades cuidadosamente, puedes usar el tema de los faroles en otro tipo de engaño, uno en el que intentas convencer a tu oponente de que estás faroleando cuando, en realidad, tienes una gran mano. Digamos que estás jugando una partida de cash de No-limit y las cosas te están yendo bien. Has estado jugando de forma activa y agresiva. Has estado tocando muchos botes, usando combinaciones de buenas cartas y pequeños faroles en los momentos oportunos para llevarte unas cuantas fichas. Para tus compañeros de mesa, da la impresión de que estás intentando llevarte cada ficha que hay en la mesa. Se están empezando a poner suspicaces y a pensar que te estás volviendo avaricioso. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su web |
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